Tipos de estudios preclínicos

Los estudios clínicos son pruebas para determinar la eficacia de productos médicos tanto de nuevo desarrollo como ya patentados. Muchos ensayos clínicos buscan métodos novedosos para identificar, diagnosticar o determinar la gravedad de una enfermedad. Algunos incluso investigan técnicas para detener la propagación de enfermedades. Los investigadores siguen utilizando las mismas directrices cuando prueban estas técnicas en voluntarios humanos.

Los ensayos clínicos permiten a los médicos determinar si un nuevo medicamento, tratamiento o ambos juntos son eficaces y seguros para su uso en personas. La creación de nuevos medicamentos para enfermedades críticas, como el cáncer, depende de estos ensayos. Antes de que la FDA de Estados Unidos apruebe cualquier nueva terapia, esta debe someterse primero a una prueba clínica. La realización de algunas de estas pruebas médicas pueden llevar años.

Estudios preclínicos

Solo cuando la investigación preclínica ha demostrado que un nuevo tratamiento o fármaco puede ser seguro y eficaz en humanos, se llevan a cabo los estudios clínicos.

La investigación preclínica, comúnmente conocida como investigación de laboratorio, incluye:

  • Estudios celulares: suelen ser los experimentos iniciales realizados para investigar un nuevo medicamento. Los investigadores analizan los efectos del nuevo medicamento en las células que han crecido en un tubo de ensayo o una placa de laboratorio para ver si puede ser útil. 
  • Estudios con animales: Tras parecer prometedores en la investigación celular, los medicamentos se evalúan en tumores de animales vivos. Esto permite a los investigadores evaluar la seguridad del nuevo tratamiento en un ser vivo.

Los estudios preclínicos ofrecen muchos datos útiles, pero no siempre los que se necesitan conocer en el momento. El método de absorción, procesamiento y eliminación de los fármacos o tratamientos varía entre humanos y ratones. Por ejemplo, un tratamiento contra el cáncer en un ratón puede no ser eficaz en humanos, y los efectos secundarios y otros problemas que no existían cuando el medicamento se empleó en ratones pueden manifestarse en humanos.

Antes de que un tratamiento se pruebe en humanos, la FDA debe dar su permiso.